¿Alguna vez te has preguntado si la ciencia podría algún día poner fin a las epidemias anuales de gripe que afectan a millones de personas en todo el mundo? Un grupo de investigadores australianos parece estar a punto de transformar esta idea en realidad gracias a una innovación tecnológica importante. Descubre cómo la herramienta de edición genética Crispr podría redefinir nuestra lucha contra este virus tenaz.
Las 3 noticias que no te puedes perder
- Investigadores utilizan **Crispr** para apuntar al **ARN viral** de la gripe, reduciendo así su multiplicación.
- La tecnología implica un **spray nasal** o una inyección con nanopartículas lipídicas para entregar las enzimas Cas13 y Cas9.
- Cas9 se utiliza para modificar **genes humanos** con el fin de reducir la vulnerabilidad de las células al virus.
Uso de Crispr en la lucha contra la gripe
Investigadores del Peter Doherty Institute for Infection and Immunity, bajo la dirección de Wei Zhao, exploran el uso de Crispr, una tecnología de edición genética. Aunque tradicionalmente aplicada a enfermedades raras, aquí se emplea para **apuntar al ARN** del virus de la gripe. El enfoque está en las enzimas Cas13 y Cas9, que han demostrado su capacidad para **reducir la multiplicación** del virus y limitar la inflamación causada por las células infectadas.
El papel de las nanopartículas lipídicas
Para transportar las enzimas esenciales, el equipo desarrolla un **spray nasal** o una inyección que contiene nanopartículas lipídicas. Estas transportan un ARN mensajero que incita a las células a producir Cas13, así como una guía de ARN que dirige a Cas13 hacia la porción de ARN viral a cortar. Sharon Lewin, responsable del proyecto, explica que este método interrumpe la capacidad del virus para reproducirse, bloqueando así la infección a nivel genético.
Modificaciones genéticas de las células humanas
Nicholas Heaton, profesor en la Universidad de Duke, y su equipo utilizan Cas9 para **modificar ciertos genes humanos**. Un gen en particular, SLC35A1, es apuntado porque produce azúcares utilizados por el virus como receptor. La idea es reducir temporalmente el funcionamiento de este gen para limitar el acceso del virus a las células.
Alternando el uso de Cas13 y Cas9, los investigadores esperan encontrar una combinación eficaz para **reducir la multiplicación del virus** mientras minimizan los riesgos de mutación viral y de reacción inmunitaria indeseada.
Contexto e implicaciones mundiales
La gripe estacional representa un desafío de salud pública importante, con entre 3 a 5 millones de casos graves y hasta 650,000 muertes anuales en el mundo, según Santé Publique France. El enfoque innovador de los investigadores australianos podría potencialmente transformar estas estadísticas al reducir considerablemente el impacto de la gripe. Al lograr apuntar al ARN viral y modificar los genes humanos, este método podría ofrecer una protección más amplia y duradera contra las numerosas cepas del virus.
Desde su descubrimiento, Crispr ha sido una herramienta revolucionaria en el campo de la biología molecular, permitiendo modificaciones precisas en el genoma. Inicialmente desarrollada para corregir enfermedades genéticas raras, la tecnología rápidamente encontró aplicaciones en otros campos de investigación, incluidas las enfermedades infecciosas. La posibilidad de utilizar Crispr para combatir la gripe representa un nuevo paso en su evolución, abriendo el camino a tratamientos innovadores y potencialmente más eficaces para las enfermedades virales.